El Amigo



Yo tengo un amigo muy especial su nombre es Joseph pero yo lo llamo Josh. A Josh le gusta jugar lo mismo que a mí, por ejemplo carreritas, luchitas, carritos, ir al parque y en especial hacer todo eso conmigo, siempre insiste en que vallamos a un lugar muy especial ”el cementerio” al lado del bosque.
Mi mamá no puede verlo, de hecho nadie puede hacerlo, solo yo, Joseph dice que soy muy especial, que nunca limite mi imaginación pero por el contrario mi mamá dice que mi amigo no existe, que es producto de mi imaginación, un “Amigo Imaginario”.
Un día fuimos a jugar al cementerio al lado del bosque. Mi mamá me dijo incontables veces que no entrara ahí, pero realmente queríamos ir a jugar. Él es muy creativo de hecho me cuenta demasiadas historias, pero mi favorita es la de Halloween, él dijo que todos los años salía a pedir dulces con su mejor amigo, asegura que era muy divertido. Joseph ofreció contarme otra historia y obviamente yo acepte y dijo: “Hace un par de años una mujer y su hijo un poco menor que yo salieron a visitar una tumba pero nunca volvieron” y "¿Qué paso?" pregunté, a lo que me respondió: “Espera, hay muchas posibles razones, muchos creen que sus cuerpos se encuentran en el bosque de al lado, solo que nadie los ha encontrado”, honestamente no sé qué paso con él por lo general sus historias son bonitas y divertidas, pero en fin, tuve curiosidad y decidí preguntarle "¿Tu qué crees que paso?" y respondió “yo creo que sus cuerpos fueron vendidos al mercado negro, porque en la misma semana que desaparecieron encontraron a otros cuerpos sin sus órganos”, después me ofreció buscarlos por el bosque, pero yo accedí porque estaba aburrido aunque realmente no me encontraba muy emocionado, solo que empezamos hasta el día siguiente por que ese mismo ya era muy tarde y mi mamá me iba a regañar.
Al día siguiente fuimos al bosque y al parecer casi encontramos lo que buscamos debido a que un olor putrefacto llegó hacia nosotros, asqueados por el desagradable aroma nos dirigimos hacia él, pero solamente era un conejo a medio devorar, seguimos caminando pero no encontramos nada, yo me fui a mi casa y Josh decidió seguir buscando en el bosque,
Después de un par de horas, Josh regreso y dijo que había encontrado algo, no se miraba muy impresionado pero decidí seguirlo hasta donde asegura se encontraban los cuerpos. Al llegar mire hacia el suelo y definitivamente estaban ahí, pero para tener dos años muertos se miraban muy bien, y efectivamente Joseph tuvo razón, murieron a causa del mercado negro, solo que había algo peculiar, yo conocía perfectamente a los cuerpos era el de mi mamá y el mío.
Joseph realmente era mi hermano y él estaba vivo, el niño de todas sus historias era yo. A Josh siempre lo llevan al psiquiatra y le dicen que yo no existo, que soy producto de su imaginación su “Amigo Imaginario”. 

Autora: Carmen Kryztelle Gamboa Orduño  

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